Aprendiendo sobre “positividad corporal”

12 Ago

Escrito por: Victoria Edel
Traducido por: Verónica Han

Resulta increíblemente difícil tener una imagen corporal positiva, tanto para mujeres como para hombres, a pesar de que la “positividad corporal” se interprete con más frecuencia como un problema femenino. Gente de ambos géneros sufre desórdenes alimenticios, problemas de autoestima y de otros tipos relacionados con la obsesión que tiene la sociedad con el cuerpo perfecto.

Quererse a uno mismo puede llegar a ser muy complicado y que te guste cómo eres físicamente suele ser la parte más difícil. Consumimos lo que nos dan los medios: solo ciertos tipos de cuerpo son aceptables o deseables, aunque la verdad es que la mayor parte de la gente no los tiene y aún así vive vidas significativas, emocionantes y llenas de cariño. Pero nos creemos la mentira, contamos calorías de forma obsesiva, escondemos las partes de nuestro cuerpo de las que se nos dice que deberíamos avergonzarnos, perdemos una cantidad extraordinaria de tiempo preocupándonos porque no tenemos el aspecto que “deberíamos tener”.

¡Pero la esperanza es lo último que se pierde! Puedes ser un Dios o un Diosa de la positividad corporaltanto si tienes abdominales marcados, brazos fofos o el pecho plano, ¡lo que sea! Dejemos de odiarnos porque hacerlo no tiene ningún sentido. Solo tenemos un cuerpo y la vida no empieza cuando pierdes peso, la estás viviendo ahora mismo y cada momento en el que tu apariencia te impida ser feliz, es tiempo desperdiciado.

El tema es el siguiente: admitir que te mereces ser feliz es una cosa, pero vivirlo es más difícil. Hablo desde la experiencia. Como es lógico, sé que mi cuerpo es maravilloso y me deja hacer cosas geniales, pero a veces no estoy contenta con él. Puede que esto te sea familiar. Solo porque tengas malos momentos no significa que no puedas ser feliz. Estos son mis trucos para aplicar la positividad corporal; sirven si estás gordo, delgado o en algún punto intermedio.

Reconocer las charlas corporales negativas
A veces son muy obvias. Puede que te mires en el espejo y pienses algo malo sobre ti mismo. Un amigo puede llegar a hacer un comentario sobre cómo le queda el bañador a tal o cual persona, una revista puede hablar largo y tendido sobre la celulitis de una famosa o puede que tus padres digan algo sobre los kilos que aumentaste cuando te fuiste a vivir solo por primera vez. Pero otras veces puede ser mucho más insidioso. Un comentario sobre cómo algo no “queda bien” o tal vez te interesaría hacer un poco más de ejercicio o sobre cómo “algunas personas no deberían usar pantalones ajustados”.

Una vez que hayas reconocido los comentarios que solo sirven para hacerte sentir mal, puedes darte cuenta de por qué se hacen. La revista quiere que te sientas mal sobre tu cuerpo para que inviertas en dietas. Tus amigos o familiares pueden estar reflejando en ti sus propias inseguridades. Cuando te des cuenta de que esos comentarios no son realmente sobre ti, podrás alejarte de ese discurso lleno de odio.

No hables de “salud” o “estar en forma” para avergonzar a los demás
Hay veces en las que la gente hablará de “estar saludable” o “en forma” cuando en realidad no les importa cuánto ejercicio hagas o qué comas. La mayor parte de las veces solo se refieren a estar delgado. No caigas en la trampa. Hay quien es delgado y come comida basura todo el tiempo y quien está gordo pero corre maratones. Para que conste, ambos son geniales.

No critiques
A parte de que esto te convertiría en una mala persona, criticar los cuerpos de los demás solo te llevaría a ser más exigente con el tuyo. También hará que tus amigos se sientan más inseguros sobre el suyo. ¿Nunca te pasó que criticaste a alguien que no estaba delante con tus amigos y después te preguntaste si en algún momento te criticaban a ti? Hablar del cuerpo de los demás es así, deja a los demás pensando qué dirás de ellos.

En relación a esto: no proyectes en ti las inseguridades de tus amigos, algo que me suele suceder. Cuando un amigo habla de querer adelgazar, solo habla de sí mismo, no de ti. No le des más vueltas.

No hables de “cuerpos reales” o “mujeres reales”
Hubo un tiempo en el que “las mujeres reales tienen curvas” fue un eslogan muy popular en el movimiento por la positividad corporal. Tenían buenas intenciones aquellos que querían que las mujeres gordas y con curvas también fueran consideradas bellas. El problema es que el eslogan excluye a aquellas que carecen de curvas, quienes también son, por supuesto, “mujeres reales”. No podemos tirar abajo a los demás para hacernos sentir mejor. La positividad corporal se aplica a todos los cuerpos, no solo a los que se asemejan al tuyo.

No toleres las conversaciones negativas
Esto es, palabras negativas por tu parte, por la de tus amigos, por la de tu familia y por la de los medios. Cuando estés diciendo o pensando algo negativo sobre ti mismo, intenta parar. Llamar la atención a los demás por su comportamiento puede serte difícil, así que no te preocupes si no consigues hacerlo. Puedes intentar decirles a tus amigos que lo que están diciendo te incomoda, explicarle a tu madre que no te gusta cuando te habla sobre tu peso o usar las redes sociales para castigar a las compañías que usan mensajes problemáticos.

Di cosas positivas
Esta es muchísimo más fácil. Cuando te mires en el espejo, en lugar de pensar que estás muy gorda o muy delgada, piensa en lo bien que tienes el pelo, lo bonitos son tus ojos o cuánto te gusta la camiseta que llevas puesta. O hazte un favor incluso más grande y piensa en lo buena amiga que eres, lo mucho que te gusta el ensayo que estás escribiendo o cualquier otra cosa que no tenga nada que ver con la apariencia. También di cosas positivas sobre tus amigos, una vez dichas, todo el mundo se sentirá mejor.

Rodéate de gente que tenga “positividad corporal”
Esto no significa que abandones a todos tu amigos y te hagas otros nuevos, pero si algunos de tus amigos o conocidos exudan una seguridad en sí mismos que te encantaría tener, intenta pasar más tiempo con ellos. Esto es excepcionalmente fácil de lograr por Internet. Lee blogs de moda de gente de todas las formas y tamaños que sean felices con como son y celebra la diversidad. Si Gabi Fresh se siente segura en un bikini, ¡tú también puedes!

No te tortures cuando no funcione. Date cuenta de que todo el mundo pasa por eso
Esta es la parte más difícil. Hay días en los que sé que soy bonita y genial y otros en los que me echo un vistazo en el espejo y me quiero esconder bajo las sábanas. Estos momentos no te sentarán tan mal cuando te des cuenta de que todo el mundo los tiene. Tu amiga con el talle 36 y el cuerpo que tú quisieras tener, probablemente envidie lo grandes que son tus pechos. Tu amiga con el culo perfecto puede que prefiera poder comprar pantalones tan rápido como tú.

Cuando te des cuenta de que todos tenemos estas inseguridades, irás perdiendo poco a poco lo celos. Cuando veas que esas personas que piensas que son hermosas y adorables, tienen problemas para verlo por sí mismas, te darás cuenta de que tus amigos no te mienten cuando te dicen que eres hermosa y adorable.

Voy a terminar esto con una cita de la blogger Mara Glatzel, probablemente lo explique mejor:

“Es difícil ser gorda. No importa lo mucho que te digas lo sexy, talentosa, increíble, valiosa, fabulosa e inteligente que eres, hay demasiadas respuestas negativas contra las que enfrentarse… Y garantizo con total seguridad que dentro de cada modelo a seguir sobre positividad corporal hay una pequeña noción de duda y miedo; y de vez en cuando, cuando se siente un poco vulnerable, hasta la más dura, la más increíble, puede caer en esto, aunque se niegue a admitirlo. Incluso diré que lo creo tan profundamente que cualquiera que te diga lo contrario está mintiendo. Esto no significa que debamos sucumbir ante los estándares culturales y dejar que la debilidad nos haga caer de rodillas cuando alguien nos llama gordos; seguiremos luchando y amándonos a nosotros mismos de todas formas y seguiremos siendo modelos a seguir para las otras mujeres que nos vean como ejemplos, PERO hay que dejar espacio para la sinceridad en esta ecuación. Y, ¿honestamente? No siempre es fácil ser una guerrera por la Positividad Corporal.”

Y serlo en el campus universitario no es fácil. (Soy una de las pocas personas gordas en el mío y a veces es horrible.)

Con suerte, tanto si eres gordo o delgado, con curvas o sin ellas, hombre o mujer, ahora también te estás convirtiendo en un guerrero de la Positividad Corporal seguro de sí mismo, pero para esos días en los que no puedas seguir soportándolo, recuerda que no estás solo.

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  1. Positividad Corporal para hombres: una lección que aprender | feministas · en · general - junio 17, 2015

    […] identifican como feministas pueden aprender mucho de aquellos que sí. Victoria Edel escribió un artículo maravilloso al respecto, comparte maneras de acercarse a la positividad corporal y tiene razón cuando dice […]

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